Lo que comes no solo influye en tu energía o tu salud: también tiene un papel en tu deseo, lubricación y placer sexual. Sí, así como lo lees: la alimentación puede ser tu mejor aliada (o tu peor enemiga) entre las sábanas.
En eatmykiwi te traemos una guía sabrosa y práctica para descubrir cómo ciertos alimentos pueden potenciar tu vida sexual, equilibrar tus hormonas y aumentar la sensibilidad de todo tu cuerpo. Comer bien y con placer nunca había sido tan estimulante.
1. Alimentos que despiertan el deseo
Algunos ingredientes tienen compuestos que estimulan la circulación, las hormonas y el cerebro, actuando como auténticos afrodisíacos naturales.
- Chocolate negro: rico en triptófano y feniletilamina, dos sustancias que activan la dopamina, la hormona del placer.
- Fresas y frutos rojos: mejoran la circulación y aportan antioxidantes que favorecen la excitación.
- Aguacate: fuente de grasas saludables, vitamina E y B6, que ayudan al equilibrio hormonal y aumentan la energía.
- Guindilla o chile: activa la adrenalina, eleva el ritmo cardíaco y libera endorfinas. ¡Cuidado, que pica pero gusta!
2. Alimentos que favorecen la lubricación y la sensibilidad
La hidratación y el equilibrio hormonal son clave para una buena experiencia sexual. Estos alimentos te ayudarán a mantener tu cuerpo (y tus zonas más sensibles) en su punto.
- Agua de coco: hidrata y aporta electrolitos naturales.
- Salmón y pescado azul: ricos en omega 3, mejoran la circulación y la lubricación natural.
- Frutos secos: contienen zinc y magnesio, esenciales para la producción de hormonas sexuales.
- Sandía: contiene citrulina, que mejora el flujo sanguíneo como un “viagra natural”.
3. Lo que puede bajar tu deseo (y no lo sabías)
Así como hay alimentos que encienden el fuego, hay otros que lo apagan poco a poco. Evita abusar de estos si notas fatiga, bajón de libido o sequedad.
- Azúcar refinado: altera las hormonas sexuales y reduce los niveles de testosterona y estrógeno.
- Grasas trans: presentes en ultraprocesados, dificultan la circulación y bajan la energía.
- Alcohol en exceso: puede disminuir la sensibilidad y retrasar la excitación.
- Demasiada cafeína: genera ansiedad y estrés, enemigos del deseo y la relajación.
4. La conexión mente-cuerpo
Cuidar tu cuerpo no es solo cuestión de nutrientes: también se trata de crear pequeños rituales de autocuidado. Comer con atención, disfrutar de lo que pones en tu plato y escuchar las señales de tu cuerpo puede tener un efecto directo en tu placer y bienestar sexual.
Un cuerpo bien nutrido, descansado y libre de estrés se vuelve más receptivo, más sensible y más dispuesto a disfrutar. Porque sentir placer empieza por sentirse bien consigo mismo, dentro y fuera de la cama.
En resumen
Tu alimentación tiene un efecto directo sobre tu deseo, tu placer y tu rendimiento sexual. No hacen falta dietas complicadas: se trata de elegir con un poco más de atención lo que pones en tu plato… y, por qué no, en tu cama.
Comer bien puede mejorar cómo te sientes y cómo disfrutas… y sí, el placer a veces empieza por la boca. Así que date el gusto, juega con los sabores y déjate sorprender: tu cuerpo lo notará, y tu placer también.










