El clítoris
El clítoris es uno de los órganos más sensibles del cuerpo humano, con una densidad de terminaciones nerviosas impresionante para su tamaño, y por eso es una fuente casi inagotable de placer. Pero el placer no se limita a él: hay muchas otras zonas del cuerpo que también pueden despertar excitación y sensaciones intensas.
Existen multitud de formas y técnicas de exploración para la masturbación femenina, y cada persona descubre lo que le funciona a su propio ritmo. Lo importante es escuchar tu cuerpo, experimentar con curiosidad y sentirte libre de disfrutar sin normas ni etiquetas.
Así que prepara un papel y un lápiz: te contamos todo lo que necesitas saber para descubrir nuevas sensaciones y conectar con tu placer de manera consciente y divertida.
Beneficios de la masturbación
¿Por qué es bueno masturbarse? La respuesta más evidente es el placer, pero explorar tu cuerpo de manera consciente aporta mucho más que eso. Las diferentes técnicas de onanismo traen consigo beneficios físicos, emocionales y sexuales que merecen la pena conocer.
✔️ Durante el orgasmo se liberan endorfinas y serotonina, hormonas ligadas a la felicidad, el placer y la relajación, ayudándote a mejorar el estado de ánimo y a dormir mejor.
✔️ Estas hormonas también actúan como analgésicos naturales, aliviando los dolores menstruales.
✔️ La masturbación favorece el autoconocimiento, mejora la confianza y ayuda a disfrutar más plenamente con otra persona.
✔️ Además, practicarla de manera regular fortalece los músculos pélvicos y mantiene los genitales saludables, potenciando la sensibilidad y aumentando las posibilidades de placer en cada experiencia.
En definitiva, la masturbación no es solo un momento de disfrute: es una práctica que combina bienestar físico, emocional y sexual, uniendo placer y cuidado personal en un solo gesto.
Toma nota de las mejores técnicas
La forma más clásica de masturbación femenina es con las propias manos. Aunque parezca simple, ofrece muchas posibilidades para explorar y descubrir nuevas sensaciones. ¿Has probado todas las variantes que tu cuerpo puede ofrecer?
Puedes empezar frotando el clítoris suavemente, primero de arriba abajo con los dedos índice, corazón y anular, y luego de derecha a izquierda para variar la estimulación. Las caricias lentas y prolongadas, explorando distintos puntos del placer, te ayudarán a encontrar tu ritmo favorito y a disfrutar de sensaciones más intensas.
También puedes probar movimientos circulares o aplicar presión suave sobre el clítoris para intensificar las sensaciones y descubrir nuevas formas de excitación.
Y no olvides que el placer no se limita al clítoris. Los labios vaginales responden muy bien a caricias delicadas, y la estimulación interna con uno o dos dedos puede ayudarte a explorar el punto G, el punto U y otras zonas sensibles de tu cuerpo.
Masturbarse es mucho más que un gesto automático: es una oportunidad para conocer tu cuerpo, aprender lo que te gusta y disfrutar del placer a tu manera.
Introducción a los juguetes sexuales
Los juguetes sexuales no son una moda pasajera: llevan años acompañando el placer, pero en los últimos tiempos su popularidad ha explotado por una razón sencilla: funcionan. Son aliados para conocerte, para explorar tu cuerpo y para transformar cualquier momento en una experiencia intensa y divertida. No se trata solo de “usar un juguete”, sino de abrir la puerta a nuevas sensaciones, redescubrir zonas olvidadas y aprender qué te hace sentir realmente bien.
Hoy en día, hay opciones para todos los gustos. El succionador de clítoris se ha ganado su lugar como estrella del momento, capaz de provocar orgasmos en cuestión de segundos gracias a su estimulación por ondas. Los vibradores, las bolas chinas o los plugs anales son herramientas perfectas para explorar tu cuerpo desde nuevas perspectivas, descubrir zonas sensibles y aumentar el placer.
Y lo bueno es que aquí no hay reglas fijas: puedes mezclar juguetes, lubricantes, pinzas para pezones o lencería erótica y ver qué combinaciones te hacen sentir más. Se trata de explorar con curiosidad, prestar atención a lo que te gusta y dejar que tu cuerpo te guíe. Cada sensación, cada caricia y cada pequeño experimento te enseñan algo nuevo sobre autoplacer.
En eatmykiwi queremos acompañarte en ese descubrimiento sin juicios ni etiquetas. Así que prueba, juega y déjate sorprender: tu cuerpo tiene mil formas de disfrutar, y cada momento puede ser más intenso de lo que imaginas.

¿Y si todavía no estoy preparadx para los juguetes?
No necesitas juguetes sexuales para disfrutar: la creatividad y la curiosidad son tus mejores aliados. Muchos objetos cotidianos pueden convertirse en herramientas sensuales si dejas volar la imaginación.
Un collar de perlas puede ofrecer una sensación inesperadamente excitante. La alcachofa de la ducha sigue siendo un clásico que nunca falla. Incluso una toalla enrollada, o cualquier objeto que despierte tus sentidos, puede formar parte del juego.
Lo más divertido de la masturbación no es solo alcanzar el clímax: es descubrir tu cuerpo, aprender qué te gusta y sentir la libertad de experimentar nuevas formas de placer.
Y tú, ¿tienes algún truco o técnica secreta que merezca estar en esta lista? Nos encantaría conocerlo.



