Quiénes estamos detrás
Detrás de Eatmykiwi no hay una gran empresa ni un equipo de marketing, sino una pareja en la vida real que lleva más de 11 años junta y decidió montar el tipo de tienda que le hubiera gustado encontrar.
Este proyecto no nació de un plan de negocio ni de una gran idea brillante, sino más bien de muchas conversaciones cotidianas, de esas que empiezan comentando algo que has visto en una web y acaban con la sensación de que las cosas se podrían hacer de otra manera.
Con el tiempo nos fuimos dando cuenta de que casi todas las tiendas se parecían entre sí: mismos posts en redes sociales, mismos mensajes, mismas categorías y una forma de hablar de sexo que muchas veces resultaba lejana o poco natural. No era tanto que nos sintiéramos fuera de lugar, sino que costaba encontrar un espacio que reflejara la diversidad real de las personas y de sus diferentes formas de disfrutar.
De ahí salió la idea de crear Eatmykiwi: un sitio más cercano, más inclusivo, pícaro y menos encorsetado, donde el placer no tenga que pasar por estereotipos ni por un único tipo de cuerpo, de pareja o de manera de vivir la sexualidad.
Así empezó a tomar forma
La idea fue tomando forma poco a poco, sin grandes planes ni inversores detrás, solo con la sensación de que se podía crear algo más cercano, más humano y más honesto. No queríamos montar una tienda más, sino un espacio donde el placer se pudiera tratar con naturalidad, sin etiquetas rígidas ni categorías cerradas, y sin esa sensación de estar entrando en un mundo artificial que no se parece demasiado a la vida real.
La tienda abrió en verano de 2025 y desde entonces todo ha ido creciendo despacio, pero con mucha intención. Es un proyecto pequeño, cuidado y bastante familiar, donde cada decisión se toma pensando en cómo se va a sentir la persona que está al otro lado de la pantalla. No hay una gran empresa detrás, solo personas normales intentando hacer las cosas bien, con cariño y con sentido común.
Todavía queda muchísimo por aprender y mejorar. Pero si algo tenemos claro es el tipo de espacio que queremos construir: uno donde el placer se viva con naturalidad, con respeto y sin moldes, y donde cualquiera pueda entrar, curiosear y sentirse a gusto desde el primer momento.
Cómo elegimos lo que vendemos
No fabricamos productos (todavía), pero sí los elegimos con mucho cariño. Cada artículo que entra en la tienda pasa por un filtro bastante simple: que sea seguro para el cuerpo, que tenga buena calidad y que encaje con la forma en la que entendemos el placer.
Trabajamos con marcas que utilizan materiales fiables y que cuidan tanto el diseño como la funcionalidad. No nos interesa tener miles de productos, sino una selección coherente, pensada para personas reales y para usos reales.
Hay artículos que no verás aquí, aunque sean populares o estén en otras tiendas, porque no encajan con esta manera de hacer las cosas. Preferimos una tienda pequeña, pero con sentido, antes que un catálogo infinito sin criterio.
Esto acaba de empezar
Eatmykiwi es un proyecto joven y todavía tiene mucho camino por delante. Vamos aprendiendo sobre la marcha, escuchando a quienes confían en la tienda y mejorando poco a poco cada detalle, desde la selección de productos hasta la atención al cliente.
Leemos todos los mensajes, tenemos en cuenta las sugerencias y cuidamos cada pedido como si fuera para alguien cercano. Porque, al final, esta tienda no pretende ser solo un lugar donde comprar, sino un espacio donde sentirse a gusto, sin juicios y sin presiones.
Si has llegado hasta aquí, ojalá sientas que detrás de la pantalla hay personas reales, con ganas de hacer las cosas bien y de construir algo que merezca la pena.
Esto no va de perfección, va de hacerlo con cariño y de ir creciendo pasito a pasito.
Si decides darnos una oportunidad, prometemos cuidarte como nos gustaría que nos cuidaran a nosotrxs